Diseño de folletos

Un folleto puede convertirse en una herramienta de marketing realmente eficaz si está diseñado por un experto gráfico, capaz de explotar la capacidad comunicativa y promocional de esta pieza. Para que Ud. comprenda mejor la tarea que desempeñan los diseñadores, en esta sección presentamos las claves básicas que se tienen en cuenta para un diseño de calidad. Con estas pautas Ud. podrá conocer de qué manera se distribuyen los elementos visuales y verbales en un folleto -y en cada tipo de folleto- para transmitir adecuadamente el mensaje corporativo.

Mensaje

Definir con precisión el mensaje que una empresa quiere dar a través de su folleto es, quizás, una de las tareas más difíciles con las que se encuentra el diseñador. Para ello, debe entrevistarse con el personal encargado del marketing y junto con él establecer claramente la idea central a transmitir y los objetivos que se desean cumplir mediante un folleto (presentar nuevos productos, informar sobre reformas institucionales, promocionar ofertas, etc.). Cuando hablamos de mensaje nos referimos a una idea resumible en una oración y que se manifestará a través de los componentes visuales (formas, colores, imágenes y líneas) y del texto del folleto. El mensaje a dar determinará las elecciones que haga el diseñador. Sintetiza los valores corporativos y la misión de la empresa.

Público

¿Qué tipo de folleto espera un público joven e informal? ¿Qué tipo de folleto es el más adecuado para financistas de alto nivel? Estas son las preguntas que se hace un buen diseñador antes de empezar a desarrollar ideas para el diseño de un folleto. Investiga con detalle el tipo de público al que apunta una compañía para poder elegir los elementos visuales y verbales más adecuados a él. De esta manera, se logra un folleto con el que las personas indicadas se sentirán plenamente identificadas y así el éxito queda garantizado: ellas guardarán el folleto para establecer lazos comerciales. Es imprescindible adecuar el mensaje y la estética de un folleto al tipo específico de destinatario, caracterizado según su edad, estrato social, pertenencia cultural, género y nivel de instrucción, fundamentalmente.

Texto

El texto es uno de los componentes centrales de volantes, dípticos y trípticos. De su calidad y disposición depende en gran medida el éxito o fracaso de un folleto. Es preciso contar con los servicios de redactores profesionales, ya que son las personas capacitadas para escribir textos coherentes, pertinentes, sintéticos y claros. Un texto efectivo para cualquier tipo de folleto debe:

  • Ser sintético: sea para un volante, un díptico o un tríptico, es fundamental presentar un texto breve, ya que sólo así el público lo leerá entero.
  • Emplear un lenguaje simple y claro: el texto debe estar construido con oraciones de sintaxis sencilla y con un vocabulario medio sin demasiada terminología. Sólo así se evitan confusiones y se logra una lectura placentera.
  • Dirigirse al destinatario (con frases como “Llámenos ya…”), para establecer un vínculo entre empresa y clientes.
  • Utilizar el registro (variedad de lenguaje) adecuado a la empresa y a su público: se puede emplear un registro formal o informal.

Volantes

El texto de los volantes tiene que ser breve y de alto impacto: se elige una frase llamativa, clara y memorable, con lo cual los receptores se sentirán atraídos y guardarán la pieza. Como el espacio de un volante es generalmente reducido sólo hay que presentar información básica: nombre de la empresa, productos y servicios, precios, ofertas y datos de contacto.

Dípticos

En el panel frontal de un díptico se debe mostrar, además del nombre de la empresa, una frase sugerente e impactante, capaz de despertar la curiosidad de los lectores, para que estos abran el folleto y lo lean completo. Dentro del folleto se debe presentar un texto simple, informativo y a la vez sintético. Este tiene que organizarse en títulos, subtítulos, párrafos, recuadros y viñetas, ya que así se agiliza la lectura. En el panel de atrás se debe colocar toda la información de contacto.

Trípticos

Nuevamente en un tríptico el texto del panel frontal es el que debe llevar a los destinatarios a seguir la lectura del folleto. Se tiene que elegir una frase atractiva, además de colocar el nombre de la compañía. Dentro del folleto, en el primer panel -que es el más destacado- se deben presentar las mejores razones que fomenten la compra de los productos y servicios ofrecidos. Se puede incluir información de contacto en esta parte. En los otros dos paneles internos el texto debe explicar el funcionamiento de la empresa, su trayectoria y sus novedades, siempre de forma clara y con una buena organización. En el último panel externo deben aparecer todos los datos de contacto.

Elementos gráficos

El diseñador gráfico se encarga de seleccionar los colores, formas, líneas, tipografías, imágenes y marcos, como así también se encarga de organizar todos los componentes para hacer que el lenguaje visual acentúe el contenido verbal. Todos los elementos gráficos seleccionados deben ser acordes al estilo de la empresa para la que se realiza el folleto. De esta manera, tanto desde las palabras como desde el plano visual la identidad corporativa puede fijarse en la mente de las personas. Es especialmente recomendable incorporar fotografías e ilustraciones en los volantes, dípticos y trípticos, ya que son fácilmente recordables. Por otra parte, siempre es importante no sobrecargar de elementos un folleto, porque esto genera confusión y dificulta la comunicación.

Tipografía

Dada la importancia del texto en un folleto, la elección de las tipografías es crucial. El principio básico para la selección es el grado de legibilidad. Por ello, se recomiendan las fuentes clásicas: Helvética, Garamond, Times o Bodoni. Las de fantasía pueden resultar atractivas pero realmente dificultan la lectura. En cambio las tipografías convencionales se leen sin problemas tanto en tamaños chicos como grandes. Además tienen una elegancia que sobrevive a lo largo del tiempo y que se adapta a los estilos de las distintas empresas. Se recomienda utilizar una o dos tipografías por folleto, para evitar un diseño inarmónico y confuso. En cuanto a los colores, es preciso que entre tipografías y fondo haya un contraste importante, así el texto se leerá fácilmente.

Tamaño

Los volantes, dípticos y trípticos presentan distintas medidas y según la que se elija en cada caso el diseñador puede pensar el mejor modo de organizar los componentes visuales y verbales. Hay que prestar especial atención a los volantes pequeños, ya que sólo con un diseño simple se podrá causar un buen efecto. Lo mismo sucede con los volantes, dípticos y trípticos de tamaño grande, en los que el diseñador debe trabajar para aprovechar el impacto del tamaño pero sin sobrecargar el diseño.

Paneles

Los volantes doble faz, los dípticos y los trípticos tienen un rasgo común: están organizados en caras o paneles. Por ello a la hora de diseñar alguno de estos folletos se vuelve fundamental considerar criterios específicos.

Volantes doble faz

En la cara del frente tiene que estar presente una frase llamativa, clara y contundente que atrape la atención de los receptores. Por supuesto, debe incluirse el nombre de la compañía, el logo y las imágenes más representativas. Es conveniente emplear colores fuertes aquí, para resaltar los productos y las ofertas. La cara del reverso puede realizarse en colores menos llamativos o en blanco y negro. Es aquí donde se suele incluir la información de contacto y toda la información extra que se desee agregar. Debe existir homogeneidad entre ambos lados, a nivel textual y gráfico.

Dípticos

En el diseño de un díptico es imprescindible que haya una coherencia gráfica entre los cuatro paneles integrantes. El panel frontal cumple una función central: atrapar mediante una frase, una imagen y un excelente diseño la atención del público y estimular su curiosidad para que continúe leyendo el folleto. En el frente siempre se deben mostrar el logo y el nombre de la compañía. En el último panel reverso, generalmente se presenta la información de contacto, destacada con recuadros y colores, para que las personas puedan comunicarse fácilmente con la empresa.

Los paneles interiores deben mantener las pautas gráficas del exterior para lograr un diseño armónico: se utilizarán las mismas líneas, formas, colores y modos de diagramación. De todos modos, en cada panel se puede incluir un detalle único para resaltar información. El texto debe distribuirse claramente para facilitar la lectura. Además, una excelente opción es seleccionar imágenes de los productos promovidos, a modo de breve catálogo para los clientes.

Trípticos

El diseñador de un tríptico elige en primer lugar los elementos básicos con los que trabajará en el interior y el exterior del folleto: líneas, imágenes, colores, tipografías y esquema de diagramación. Así puede lograr un folleto en el que todos los paneles forman una totalidad, representativa de una compañía. Al igual que en los volantes doble faz y en los dípticos, el panel frontal de un tríptico tiene que ser lo suficientemente llamativo para que las personas conserven el folleto.

En cuanto a las caras internas, es importante que el texto se distribuya de forma equilibrada y con suficientes espacios en blanco. Las infografías, cuadros sinópticos, recuadros y demás recursos son otros modos de agilizar la lectura. Es bueno incluir también fotografías e ilustraciones relacionadas con la empresa, ya que las personas así pueden conocer mejor una compañía.


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